viernes, 27 de junio de 2014

Los beneficios del juego heurístico


Una actividad fantástica: 
El juego heurístico

Para todas esas familias que quizá no hayan oído hablar nunca de este juego, hoy explicamos qué es y en qué consiste.

Consiste en la exploración libre por parte de los niños de objetos  no catalogados como didácticos que combinan y eligen libremente. Al terminar su propia exploración aunque dirigidos por el adulto se recogen y se clasifican. Todo eso lo hacen ellos.

Es una manera de ejercitar y enriquecer las capacidades físicas, mentales, emocionales y sociales.

La movilidad del cuerpo por todo el espacio, es la gran conquista del niño cuando alcanza los dos años.

El niño llega dónde desea llegar y quiere o desea todo lo que ve y se enfrenta a la necesidad de querer tocarlo, sentirlo por lo que facilita el desarrollo de la capacidad de manipulación y habilidad manual. Una buena manera de desarrollar el juego de dedos para trabajar psicomotricidad fina.

La exploración del objeto, por tanto ya no es solo oral, pasa a ser más manipulativa. Es un juego de descubrimiento y exploración: semejanzas, diferencias, tamaños, colores, texturas…; cada material le produce diferentes sensaciones.

Se busca con el juego heurístico provocar la actividad espontánea en los niños y lo más importante es que respeta el ritmo de cada uno: “Voy a mi propio ritmo” y ofrece oportunidades para provocar en su crecimiento un acercamiento al juego simbólico que será el siguiente paso madurativo.

Es un aprendizaje libre: “ensayo, acierto, error”. En el que no hay fracaso nunca ya que el tipo de actividad propuesta, no tiene un fin concreto determinado. Es una forma natural y organizada de aprovechar la actividad de los pequeños.


El juego se programa generalmente para hacerlo 1 o 2 veces por semana en tiempos aproximados de 30 minutos.

MATERIALES (lo que se nos ocurra):  tubos, tapones grandes, pinzas de la ropa, palas de madera o plástico o similar, pinzas de plástico, cajas, cadenas de plástico e incluso metálicas, tapaderas de metal, pompones de lana, cajas de zapatos para guardar o para jugar (meto, saco), espumaderas de plástico, etc… 

OBJETIVOS que persigue este juego:
  • ·         Estructurar el pensamiento y el lenguaje.
  • ·         Conocer las diferentes propiedades de los objetos
  • ·         Conocer las leyes de la naturaleza.
  • ·         Conseguir libertad y autonomía en la acción.
  • ·         Aprender a clasificar, seriar, guardar.
  • ·         Actuar a su propio ritmo

Permite que en un ambiente de tranquilidad, observar a los niños de forma pausada, permite tomar notas sobre diferentes comportamientos, realizar fotografías de acciones llamativas. La relación del grupo, como se defienden y como “luchan” por eso que quieren y hay que hacer de mediador.

La relación de la maestra con los niños es cálida, cariñosa pero siempre dejándoles hacer y manteniendo una cierta distancia con ellos consiguiendo un clima de calma en el aula.

Debemos conseguir que el niño se sienta protagonista, como bien nos indica la teoría constructivista, de su propio proceso de aprendizaje.














Un vídeo que nos ayudará a entenderlo mejor: 


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