miércoles, 11 de junio de 2014

2 años: ¿Qué hacer si el niño se despierta por la noche?



Estimadas familias, 

Cómo no queremos acabar como el gato de la imagen, dormido en un tendedero, vamos a intentar responder a las familias que nos preguntan con frecuencia ¿qué hacer con un niño de 2 años que se despierta muchas veces por la noche?.

Lo más fácil de todo es llevarlo a la cama con nosotros y de esa manera surge el milagro: "Todos dormimos" pero ¿esta situación procede?.

El niño se encuentra en un momento de cambio, pero aún depende mucho emocionalmente de su madre, (recordamos que estamos en edad de madre más que de padre, esa ya llegará un poco más adelante). 
Su cabecita ya va más allá, conoce muchas cosas, personajes de los cuentos y su imaginación vuela a velocidad vertiginosa lo que le puede producir inseguridad y miedos por la noche. Por eso, la seguridad la encuentra cerca de sus padres y duerme plácidamente, y curiosamente sin despertarse. 

La simple presencia les proporciona seguridad y protección, sin ellos, cuando se despierta a media noche y siente miedo se siente desamparado, se asusta y llora.

Los niños aún no distinguen entre lo real y sus fantasías y acontecimientos que los adultos consideramos normales, para ellos influyen de una forma diferente que les lleva más allá y sufren sin saber por qué. 

 Estamos durmiendo y de repente el niño o la niña llora, nos levantamos, le consolamos, se duerme...pero a la hora ocurre lo mismo, nos lo llevamos con nosotros y ¡¡no se despierta!!. 

Dos opciones y las dos son buenas pero hay que optar por una: 

1.- Pasar cuatro o cinco noches malas, levantándonos continuamente y sin sacarle de su cama, de manera que el niño o niña vaya cogiendo seguridad e inicie de nuevo su ritmo de dormir sin altibajos ni sobresaltos.
Duermo yo solito

2.- Llevarlo a nuestra cama y asumir que es una magnífica forma de dormir y descansar todos pero que tendremos que hacerlo durante un largo tiempo y por consiguiente la pérdida de intimidad en la pareja

Vosotros, padres, decidís. Nadie más puede hacerlo:


Dormimos todos juntos
ES BUENO: porque fortalece vínculos afectivos, se descansa mejor, reduce llantos y miedos en el niño o niña porque disminuye el número de pesadillas nocturnas.

NO ES TAN BUENO: porque la pareja pierde intimidad, la falta de espacio en ocasiones dificulta el sueño apacible a todos (o a alguno), el niño tarda mucho más tiempo en adquirir autonomía y aprender cual es su papel en la familia y se hace muy dependiente de sus padres. 


Ahora, es vuestro turno y vuestra decisión.

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