viernes, 27 de junio de 2014

Los beneficios del juego heurístico


Una actividad fantástica: 
El juego heurístico

Para todas esas familias que quizá no hayan oído hablar nunca de este juego, hoy explicamos qué es y en qué consiste.

Consiste en la exploración libre por parte de los niños de objetos  no catalogados como didácticos que combinan y eligen libremente. Al terminar su propia exploración aunque dirigidos por el adulto se recogen y se clasifican. Todo eso lo hacen ellos.

Es una manera de ejercitar y enriquecer las capacidades físicas, mentales, emocionales y sociales.

La movilidad del cuerpo por todo el espacio, es la gran conquista del niño cuando alcanza los dos años.

El niño llega dónde desea llegar y quiere o desea todo lo que ve y se enfrenta a la necesidad de querer tocarlo, sentirlo por lo que facilita el desarrollo de la capacidad de manipulación y habilidad manual. Una buena manera de desarrollar el juego de dedos para trabajar psicomotricidad fina.

La exploración del objeto, por tanto ya no es solo oral, pasa a ser más manipulativa. Es un juego de descubrimiento y exploración: semejanzas, diferencias, tamaños, colores, texturas…; cada material le produce diferentes sensaciones.

Se busca con el juego heurístico provocar la actividad espontánea en los niños y lo más importante es que respeta el ritmo de cada uno: “Voy a mi propio ritmo” y ofrece oportunidades para provocar en su crecimiento un acercamiento al juego simbólico que será el siguiente paso madurativo.

Es un aprendizaje libre: “ensayo, acierto, error”. En el que no hay fracaso nunca ya que el tipo de actividad propuesta, no tiene un fin concreto determinado. Es una forma natural y organizada de aprovechar la actividad de los pequeños.


El juego se programa generalmente para hacerlo 1 o 2 veces por semana en tiempos aproximados de 30 minutos.

MATERIALES (lo que se nos ocurra):  tubos, tapones grandes, pinzas de la ropa, palas de madera o plástico o similar, pinzas de plástico, cajas, cadenas de plástico e incluso metálicas, tapaderas de metal, pompones de lana, cajas de zapatos para guardar o para jugar (meto, saco), espumaderas de plástico, etc… 

OBJETIVOS que persigue este juego:
  • ·         Estructurar el pensamiento y el lenguaje.
  • ·         Conocer las diferentes propiedades de los objetos
  • ·         Conocer las leyes de la naturaleza.
  • ·         Conseguir libertad y autonomía en la acción.
  • ·         Aprender a clasificar, seriar, guardar.
  • ·         Actuar a su propio ritmo

Permite que en un ambiente de tranquilidad, observar a los niños de forma pausada, permite tomar notas sobre diferentes comportamientos, realizar fotografías de acciones llamativas. La relación del grupo, como se defienden y como “luchan” por eso que quieren y hay que hacer de mediador.

La relación de la maestra con los niños es cálida, cariñosa pero siempre dejándoles hacer y manteniendo una cierta distancia con ellos consiguiendo un clima de calma en el aula.

Debemos conseguir que el niño se sienta protagonista, como bien nos indica la teoría constructivista, de su propio proceso de aprendizaje.














Un vídeo que nos ayudará a entenderlo mejor: 


martes, 24 de junio de 2014

¿Por qué tartamudea ahora?




¿Por qué tartamudea 

ahora?

A veces algunas familias se preocupan  porque su pequeño o pequeña ha empezado de repente a tartamudear, aprovechamos para compartir esa preocupación con todos vosotros para que si ocurriera, seáis conscientes que lo normal es que sea consecuencia del propio proceso evolutivo.

El lenguaje es un instrumento o herramienta que nos permite expresar nuestros estados internos (como el pensamiento) comunicándolos a los demás a través de un código de reglas simbólicas común.

Entre los 2 años y medio y los tres, un porcentaje bastante pequeño de niños tartamudean.

La mayor parte de ellos, igual que ha empezado de forma
espontánea, desaparece igual pero es fundamental que la actitud de los padres y resto de personas del ámbito que rodea al niño colabore en ello porque si no es así podemos perjudicarle sin querer y acabe por consolidarse.

La disfemia (tartamudeo) son repeticiones, bloqueos o prolongaciones de algunos sonidos al hablar. Pueden ser sílabas, letras o palabras enteras.

Es más común en el varón que en la mujer. Las niñas suelen dominar más los aspectos lingüísticos mientras que los niños dominan más el espacio.

Puede ocurrir en algunos casos que haya un problema con el aparato bucofonador pero lo normal en este periodo es que su cabeza vaya mucho más deprisa que su lengua y eso produce el atasco verbal.

Cuando se da cuenta, se pone nervioso y eso lleva inmediatamente a empeorar la situación y más si le atosigan o le completan lo que quiere decir.

¿Qué hay que hacer?.

  • ·  Escucharle como si no pasara nada, darle tiempo a que termine lo que quiere contar, trasmitir emoción con la historia que estamos recibiendo, no reírse del atasco de palabras que producirá inseguridad, nerviosismo y bajará su autoestima, no terminéis las frases ni se debe dar por sobreentendido lo que quiere contarnos.
  • ·  Dirigirse a él o ella preferiblemente mirándole a los ojos, hablar muy claro y despacio y no preguntarle muchas cosas a la vez, permitiendo el tiempo suficiente para que pueda responder.
  • ·  Advertir a las personas más cercanas esto mismo para que no sean ellas “las que nos puedan estropear al niño” por desconocimiento del cómo se debe hacer.

Es importante ser buenos observadores y no ponerse nerviosos. ¿Cuándo tartamudea más?. Apuntarlo: Cuando tiene hambre, cuando tiene sueño, si se ha asustado, si va a casa de alguien, cuando algo no le gusta


Conducta de los padres y del entorno del niño o niña:
  • Ø  No centrar la atención en el trastorno
  • Ø  Evitar corregir
  • Ø  Señalar o anticipar palabras
  • Ø  No reforzar el habla normal para no incrementar las reacciones de ansiedad y escucharle relajadamente.
  • Ø  Fomentar la relajación porque lo que realmente importa es lo que nos está diciendo.
  • Ø  La familia debe actuar igual: coherencia


Acudir a un profesional, el logopeda, en este caso, puede ayudar en situaciones de especial ansiedad de los padres.

Se puede hacer una valoración inicial del niño o de la niña y aconsejará lo que sea mejor en ese momento. Cuanto antes se ponga remedio a un problema de este tipo, se evitarán futuros males mayores como por ejemplo que se puedan reir de él o ella sus compañeros en el colegio y le produzca un malestar personal que puede producir introversión, inseguridad y una baja autoestima e incluso puede dejar de hablar…, todo esto después, cuesta mucho tiempo remontar a la persona.


Un consejo: Al toro se le coge por los cuernos”, no nos tapemos los ojos, mantengámoslos muy abiertos, es la postura más inteligente.


PARA VUESTRA INFORMACIÓN: En DELPHOS Clínica, se cuenta con la especialidad de Logopedia, autorizada por la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid. 

Queremos y podemos ayudaros.


miércoles, 18 de junio de 2014

Los abuelos ¿qué nos aportan?







Pasar unos días con los abuelos, siempre es muy beneficioso para los niños y como no, para los abuelos también. 

Pasar unos días fuera del ámbito familiar implicará que tengan que poner en práctica las normas aprendidas y a veces no llevada a la práctica por el propio hecho de "estar en casa". También implicará asumir y aceptar actitudes que son absolutamente necesarias para la convivencia en paz y comprenderá mejor los roles sociales que cada una de las personas tiene y además reforzarán los lazos sociales. 

Con el fin de que los niños mantengan esas rutinas que son importantísimas en su día a día, hay que informar y charlar un rato con los abuelos, sin prisas, transmitirles muy bien qué "obligaciones" y "encargos" hace en casa, como colabora, qué es exigible y que no, pedir que no rompan las rutinas...

Todo esto, si no nos sentamos a hablar y no se hace la pauta que en casa se sigue puede haber un problema a la vuelta. Volverá más mimosón, más pesado y en algunos casos con exigencias que antes nunca las tuvo. 

Es obligación de padres y madres la propia educación de sus hijos y es labor de los abuelos
"educar o deseducar" de otra manera, pero como los pequeños son más inteligentes que nosotros, ellos son conscientes de con quien están y qué cosas se permiten un poco más o no. 

Con la flexibilidad que merece el periodo vacacional no se deberían romper: los hábitos de higiene y sueño y los hábitos de comida. 

Hay que tener presente que lo mismo que les ocurre con nosotros, les puede pasar estando con los abuelos: fiebre, una caída, un golpe más fuerte de lo habitual...; Transmitidles que estáis completamente convencidos de que lo van a hacer fenomenal y que si pasa algo, pues que no pasa nada, se arregla igual que en casa pero, aunque es inevitable que se disgusten, que no perciban enfado o excesiva preocupación por parte vuestra. 

Abuelos, son de dos lados. Compartid las visitas y las estancias para que no surjan conflictos familiares. 

Por último, para incrementar la emoción del viaje con sus abuelos, implicadle en el hacer de su ropa, bolsa de aseo, la mascota (si la tiene)..., lo que se os ocurra pero que sea protagonista de la preparación de la marcha. 

¡¡Una aventura maravillosa!!

Algunas situaciones para sopesar si merece la pena dejar al niño en casa son: 
  • Si ha tenido un hermanito o hermanita recientemente. 
  • Si está convaleciente aún de alguna enfermedad. 
  • Si a alguno de los dos padres, lo ve especialmente poco por motivos de trabajo u otros. 
  • Si hay una especial ansiedad en la separación nunca mostrar sentimientos de tristeza, al contrario. ¡¡Te lo vas a pasar fenomenal!!, hablaremos por teléfono todos los días, las comidas de la abuela son fantásticas...



jueves, 12 de junio de 2014

¿Por qué se portan bien en la escuela o con otros y a nosotros, padres, nos vuelven locos?



¿Por qué se portan bien en la escuela o con otros y a nosotros, padres,  nos vuelven locos?

Estos pequeños de 2 años, ¿se convierten de repente en adolescentes precoces?.

Sí, así es. Es el propio proceso evolutivo que les lleva a descubrir entre otras cosas que no son algo pegado al adulto sino que son ellos, se mueven, se desplazan libremente, comienzan a ser capaces de hacer cosas por sí mismos, van creciendo en autonomía y si tenemos paciencia, será el momento perfecto para educarlos en el orden y que adquieran esta maravillosa virtud. 

Es un momento en el que la exploración, el descubrimiento es enorme, además, tienen tanta energía que no hay manera de lograr pararlos hasta que caen rendidos en la cama e incluso, aún así se despiertan por la noche y no descansan bien ni tampoco dejan descansar. 

A los padres, no nos es fácil conseguir que los niños acaten ciertas formas de comportamiento pero...¿qué pasa con el resto del mundo que sí que las acatan?.

Es más fácil obedecer a esas personas con las que se comparte un menor tiempo que a aquellas con las que se convive y no por ello se debe pensar: "Qué mal estoy educando"

Los profesionales, psicólogos, médicos y educadores, llaman por eso a esta etapa "Primera adolescencia".

  • El niño es más independiente y cada vez, se atreve a distanciarse más de adulto.
  • El niño es capaz de darse cuenta que sus comportamientos influyen en vuestras decisiones y de ahí proceden las rabietas y las pataletas (dejadles, hasta que se cansen, no les pasa nada y no deben ganar).
  • Intentará demostrar "lo fuerte y poderoso" que es y cómo es capaz de influir en vosotros pero "no puede ser el jefe". Esto si no se cuida, perderéis autoridad. 
  • Tiene claro que vosotros siempre tenéis la última palabra "porque lo digo yo" pero tenéis que tenerla (se vuelve al párrafo anterior).
Para intentar mejorar su conducta en casa: 
  • Hablarle en positivo y de lo bien que se ha portado en la escuela, con la abuela, ... y que os encanta y os sentís contentos cuando su actitud es esa. 
  • Corregidle o reñirle siempre frente a frente, mirándole a los ojos, serios y hacerle sentir que estamos enfadados manteniendo además un contacto físico por ejemplo mano- hombro (esta actitud coherente, le ayudará a modificar su mal comportamiento). 
  • Las primeras órdenes que sean a través de juegos y con nuestra ayuda.
  • No debéis permitir que los familiares más cercanos, amigos u otros, no respeten las reglas puestas por vosotros, eso perjudica la convivencia de forma muy importante.

Mucho de lo que llamamos o reconocemos como malos comportamientos son ocasionados por la falta de tiempo dedicado a nuestros niños y niñas ya que ellos utilizan la indisciplina para llamar la atención, para reclamar mimos, atenciones e incluso son capaces de aguantar que les regañen sólo para que les hagan caso y sentirse atendidos por aquellos a los que más quieren.




EL TIEMPO MEJOR EMPLEADO ES AQUEL QUE DEDICAS A TUS HIJOS, AUNQUE DEJES DE HACER OTRAS COSAS QUE APARENTEMENTE PARECE QUE SON IMPORTANTES.

 

 

miércoles, 11 de junio de 2014

2 años: ¿Qué hacer si el niño se despierta por la noche?



Estimadas familias, 

Cómo no queremos acabar como el gato de la imagen, dormido en un tendedero, vamos a intentar responder a las familias que nos preguntan con frecuencia ¿qué hacer con un niño de 2 años que se despierta muchas veces por la noche?.

Lo más fácil de todo es llevarlo a la cama con nosotros y de esa manera surge el milagro: "Todos dormimos" pero ¿esta situación procede?.

El niño se encuentra en un momento de cambio, pero aún depende mucho emocionalmente de su madre, (recordamos que estamos en edad de madre más que de padre, esa ya llegará un poco más adelante). 
Su cabecita ya va más allá, conoce muchas cosas, personajes de los cuentos y su imaginación vuela a velocidad vertiginosa lo que le puede producir inseguridad y miedos por la noche. Por eso, la seguridad la encuentra cerca de sus padres y duerme plácidamente, y curiosamente sin despertarse. 

La simple presencia les proporciona seguridad y protección, sin ellos, cuando se despierta a media noche y siente miedo se siente desamparado, se asusta y llora.

Los niños aún no distinguen entre lo real y sus fantasías y acontecimientos que los adultos consideramos normales, para ellos influyen de una forma diferente que les lleva más allá y sufren sin saber por qué. 

 Estamos durmiendo y de repente el niño o la niña llora, nos levantamos, le consolamos, se duerme...pero a la hora ocurre lo mismo, nos lo llevamos con nosotros y ¡¡no se despierta!!. 

Dos opciones y las dos son buenas pero hay que optar por una: 

1.- Pasar cuatro o cinco noches malas, levantándonos continuamente y sin sacarle de su cama, de manera que el niño o niña vaya cogiendo seguridad e inicie de nuevo su ritmo de dormir sin altibajos ni sobresaltos.
Duermo yo solito

2.- Llevarlo a nuestra cama y asumir que es una magnífica forma de dormir y descansar todos pero que tendremos que hacerlo durante un largo tiempo y por consiguiente la pérdida de intimidad en la pareja

Vosotros, padres, decidís. Nadie más puede hacerlo:


Dormimos todos juntos
ES BUENO: porque fortalece vínculos afectivos, se descansa mejor, reduce llantos y miedos en el niño o niña porque disminuye el número de pesadillas nocturnas.

NO ES TAN BUENO: porque la pareja pierde intimidad, la falta de espacio en ocasiones dificulta el sueño apacible a todos (o a alguno), el niño tarda mucho más tiempo en adquirir autonomía y aprender cual es su papel en la familia y se hace muy dependiente de sus padres. 


Ahora, es vuestro turno y vuestra decisión.

lunes, 9 de junio de 2014

Inteligencias Múltiples

En los últimos años se habla de la importancia que tienen los distintos tipos de inteligencia definidos por Howard Gardner en la singularidad de la persona pero los maestros, tenemos que tener presente la diversidad en el aula, las diferentes personitas y con capacidades diferentes que nos encontramos cada día delante de nosotros y ¿cómo somos capaces de atender a cada uno en su singularidad e individualidad y según lo que cada uno realmente necesita?

No vamos a hablar hoy de estas inteligencias porque hay tanto escrito... que quien quiera profundizar sobre ello sólo tiene que abrir el inmenso mundo de internet y preguntarle sobre ellas o acudir a una biblioteca... pero sí vamos a reflexionar sobre ¿cómo puedo atender  bien y adecuadamente a todos en general y a cada uno en particular?. 

Cada niño o cada niña necesita lo que necesita y es por ahí, en esa dirección por dónde tenemos que trabajar.

Conocer a nuestro alumnado es el gran reto del maestro y quererlo y respetarlo como personas pequeñas pero con sentimientos, lo que de alguna manera podríamos definir como la Inteligencia Espiritual concepto que desde el año 2002 queda definido por dos filósofos británicos y ya se encuentra éste maravilloso "concepto" en el mercado de la educación y que incrementa el número de inteligencias definidas por Howard Gardner pero aún, un concepto muy jóven y muy desconocido en el ámbito docente.

Me pregunto, ¿cómo desarrollar una inteligencia espiritual en un mundo tan carente de valores, carente de la capacidad de observación, carente de la capacidad de asombrarnos, etc...?

Sólo los niños son capaces de demostrarnos continuamente lo fácil, interesante y divertido que es fijarnos en detalles tan pequeños cómo que "es de noche", "que el perro ladra", "lo bonita que es la hoja caída de un árbol en el suelo"...y si somos sensibles a esa apertura del niño disfrutaremos con él y lograremos que siga desarrollando la capacidad de asombrarse y aumentar la curiosidad por todo lo que le rodea y todo esto le llevará a desarrollar capacidades de desarrollo de lenguaje oral, la capacidad de reflexionar, de razonar, de querer aprender y de querer hacer porque se encuentra motivado por una fuerza interior tan fuerte que es capaz de obviar todo lo externo que quizá pueda interrumpir sus ganas de aprender significativamente sin saber que está aprendiendo de esta manera.


¿Somos capaces de respetar el silencio del niño?, ¿les invitamos a pararse, a reflexionar, a recapacitar, a darse cuenta de lo que realmente está sucediendo a su alrededor, a ser críticos...? o...por el contrario les invitamos directamente a incorporarse en la dinámica de la locura del mundo en el que vivimos, donde todo nos lo dan hecho, dónde todo nos los dicen, dónde no nos dejan crecer como personas libres y autónomas porque la ignorancia de pensar que estamos haciéndolo bien nos lleva a hacerlo fatal y a no dejar crecer adecuadamente y eso ¿qué consecuencias tendrá en un futuro muy próximo?.
Una anécdota quiero dejar reflejada en este post: una niña de 6 años acudía a logopedia dos veces por semana y todos los días llegaba agobiada y con la misma cantinela "uffff, sempe depisa, sempe corendo"...Ahí os lo dejo por hoy.

Parémosnos a pensar primero los adultos porque si no lo hacemos nosotros ¿cómo vamos a ser capaces de dejar tiempo y permitirles pensar a nuestros pequeños?




sábado, 7 de junio de 2014

Educar y trabajar desde la inteligencia emocional



Educar y trabajar desde la Inteligencia Emocional

Muchos piensan que este concepto es original de quien lo desarrolló, Gardner, pero no es así. El concepto inteligencia emocional fue utilizado por primera vez por Salovey y Mayer (1990):


Rafael Bisquerra desarrolla en su web que “según la versión original de Salovey y Mayer (1990), la inteligencia emocional consiste en la habilidad para manejar los sentimientos y emociones, discriminar entre ellos y utilizar estos conocimientos para dirigir los propios pensamientos y acciones.

Según Mayer y Salovey (1997: 10), “la inteligencia emocional incluye la habilidad para percibir con precisión, valorar y expresar emoción; la habilidad de acceder y/o generar sentimientos cuando facilitan pensamientos; la habilidad de comprender la emoción y el conocimiento emocional; y la habilidad para regular las emociones para promover crecimiento emocional e intelectual”. La inteligencia emocional se refiere a un “pensador con un corazón” (“a thinker with a heart”) que percibe, comprende y maneja relaciones sociales.


Estos autores han ido reformulando el concepto original en sucesivas aportaciones (Mayer y Salovey, 1993, 1997, 2007; Mayer, Caruso y Salovey, 1999, 2001; Mayer, Salovey y Caruso, 2000).


Una de las formulaciones que se toman como referencia es la siguiente (Mayer, Salovey y Caruso, 2000; Mayer y Salovey, 1997, 2007). La inteligencia emocional se estructura  como un modelo de cuatro ramas interrelacionadas:


Percepción emocional: Las emociones son percibidas, identificadas, valoradas y expresadas. Se refiere a sí mismo, en otros, a través del lenguaje, conducta, en obras de arte, música, etc. Incluye la capacidad para expresar las emociones adecuadamente. También la capacidad de discriminar entre expresiones precisas e imprecisas, honestas o deshonestas. 


Facilitación emocional del pensamiento: Las emociones sentidas entran en el sistema cognitivo como señales que influencian la cognición (integración emoción y cognición). Las emociones priorizan el pensamiento y dirigen la atención a la información importante. El estado de humor cambia la perspectiva del individuo, desde el optimismo al pesimismo, favoreciendo la consideración de múltiples puntos de vista. Los estados emocionales facilitan el afrontamiento. Por ejemplo, el bienestar facilita la creatividad.


Comprensión emocional: Comprender y analizar las emociones empleando el conocimiento emocional. Las señales emocionales en las relaciones interpersonales son comprendidas, lo cual tiene implicaciones para la misma relación. Capacidad para etiquetar emociones, reconocer las relaciones entre las palabras y las emociones. Se consideran las implicaciones de las emociones, desde el sentimiento a su significado; esto significa comprender y razonar sobre las emociones para interpretarlas. Por ejemplo, que la tristeza se debe a una pérdida. Habilidad para comprender sentimientos complejos; por ejemplo, el amor y odio simultáneo hacia una persona querida (pareja, hijos) durante un conflicto. Habilidad para reconocer las transiciones entre emociones; por ejemplo de frustración a ira, de amor a odio.


Regulación emocional (emotional management): Regulación reflexiva de las emociones para promover el conocimiento emocional e intelectual. Los pensamientos promueven el crecimiento emocional, intelectual y personal para hacer posible la gestión de las emociones en las situaciones de la vida. Habilidad para distanciarse de una emoción. Habilidad para regular las emociones en uno mismo y en otros. Capacidad para mitigar las emociones negativas y potenciar las positivas, sin reprimir o exagerar la información que transmiten”.


Bisquerra R. “La inteligencia emocional según Salovey y Mayer”. Recuperado el 07 de junio de 2014 de http://www.rafaelbisquerra.com/es/inteligencia-emocional/inteligencia-emocional-segun-salovey-mayer.html.


¿Cómo trabajar las emociones desde la Escuela Infantil?


Etiquetar a los niños desde sus acciones no procede nunca por ejemplo cuando se dice “es un desobediente”, “es un vago”, y así muchas más expresiones habituales en el vocabulario del adulto. 


Modificar la conducta de un niño no es difícil, bien es verdad que cuesta esfuerzo pero modificar los rasgos propios de la persona eso ya no es posible. 


Por tanto ¿Se podría modificar la conducta de un niño de no realizar lo que se le pide?. Evidentemente sí. ¿Cómo?: Aprendiendo a registrarla. 


·         Anotar cuando sucede (duración, frecuencia e intensidad) para poder evaluar el proceso del niño de una forma totalmente objetiva y no “desde lo que nos parece a nosotros como padres o educadores”

o   En qué situaciones empeora

o   En qué situaciones mejora

o   ¿Qué circunstancias la provocan?.

·         Las conductas se aprenden y se pueden desaprender. El ambiente familiar y escolar y en general las circunstancias que rodean la vida del niño favorecen el desarrollo de esas conductas positivas o negativas.

·         Los niños imitan lo que ven, ¿qué se quiere transmitir con esta frase?. El adulto, cualquier adulto es modelo, guía de conducta para los más pequeños por lo que nuestro comportamiento y nuestra forma de hacer va a influir de forma directa en ellos. “Fray ejemplo es el mejor predicador”, dice un refrán.

·         Las conductas se aprenden también a través del lenguaje, de gestos, de estímulos. El mayor peso, lo tiene el lenguaje y la forma de decir las cosas. De cómo se reprende o como se corrige van a depender muchas de ellas. Si han sido reforzadas de forma agradable y positiva, si han sido reprendidas desde la ira, el enfado o un mal gesto o por el contrario han sido reprendidas con calma, razonando y siendo coherentes con el castigo impuesto, favorece o no la adquisición de esa conducta o el no repetirla, al menos con la frecuencia con la que comenzó. 


Cuando una mala conducta sigue repitiéndose a pesar del esfuerzo por actuar de forma adecuada, siempre hay que reflexionar y pensar ¿en qué me sigo equivocando?.

Se deben establecer normas muy concretas que el pequeño debe cumplir ya que ponen límites a los impulsos y comportamientos del niño, facilitan el autocontrol de la persona y regulan las situaciones y conductas a las que son expuestos. 


·        Distinguir entre normas importantes: pocas y claras y siempre intentar que se cumplan y normas accesorias: aquellas que no son esenciales para la convivencia pero que siempre mejoran la misma. 


·         Siempre muy bien formuladas y tener la seguridad que el niño lo ha comprendido y tiene que ser consciente de lo que se espera de él y dejar muy muy claro las consecuencias de cumplirlas o no cumplirlas. 


Educar a los niños en la adquisición de una buena autorregulación de la persona beneficiará sin duda sus comportamientos y actitudes futuras, lo que facilitará la interacción social entre otras











¡¡¡Hasta muy pronto!!!!